EL LADO B DE LA HISTORIA nació de una pregunta sencilla: quién quedó fuera del relato oficial y qué fuentes permiten volver a mirarlo. Decidimos enfocar nuestro trabajo en personajes, acontecimientos y territorios que las crónicas convencionales suelen omitir.
Publicamos en español, inglés y francés, con textos escritos de origen en cada idioma para conservar matices, tono y precisión.
Método
Contrastar archivos y voces
Cada investigación comienza en el archivo: consultamos fuentes primarias, mapas, registros parroquiales y documentos administrativos. Contrastamos cada dato con bibliografía especializada y con las versiones que circulan en la memoria local.
El trabajo de campo completa esa lectura. Entrevistas, documentales y expediciones de autor nos permiten atender cómo una comunidad entiende su territorio, sus prácticas y sus silencios.
Un mito también cuenta cómo una comunidad interpreta su historia. Por eso lo tratamos como expresión legítima de la memoria colectiva, con su contexto antropológico, y no como una curiosidad para el asombro.
Nuestro propósito es ampliar la mirada histórica con rigor, sin convertir la exploración cultural en turismo ni en espectáculo.
Criterios editoriales
Tres principios de trabajo
Rigor documental
Toda afirmación se apoya en fuentes primarias consultadas directamente, citadas y contrastadas.
Rechazo al sensacionalismo
Evitamos el misterio fácil, las afirmaciones sin contexto y cualquier tono que convierta la historia en espectáculo.
Respeto a la memoria local
Las comunidades son interlocutoras, no decorado. Su voz y sus versiones del pasado forman parte de cada investigación.